jueves, 15 de enero de 2015

LA PELICULA “FRANCOTIRADOR”, BASADA EN EL BEST SELLER DE HARPERCOLLINS “AMERICAN SNIPER”, LLEGA A MEXICO CON 6 NOMINACIONES AL OSCAR



Con 6 nominaciones al Oscar, entre ellas la de Mejor Película, llega a México la versión fílmica del Best Seller de HarperCollins: “Francotirador” (American Sniper), que se estrenará el próximo 19 de febrero en las principales salas de cine de la República Mexicana, con las actuaciones de Bradley Cooper, Sienna Miller y Kyle Gallner.

Dirigida por el actor y realizador Clint Eastwood,  la cinta recibió este miércoles 6 nominaciones a la más codiciada presea de la industria cinematográfica internacional, en las siguientes categorías: Mejor Película, Mejor Actor (Bradley Cooper); Mejor guión adaptado (Jason Hall); Mejor edición (Joel Cox y Gary D. Roach); Mejor edición de Sonido (Alan Robert Murray y Bub Asman) y Mezcla de sonido (John Reitz, Gregg Rudloff y Walt Martin). 

La historia está basada en la autobiografía de Chris Kyle, “American Sniper”, que en el 2012 se convirtió en éxito de ventas, permaneciendo 18 semanas en la lista de best-sellers del New York Times, 13 de ellas en el número uno. Ahora, llega a México en su versión en español para enmarcar el estreno de esta historia, que cautivó a Eastwood desde que la leyó.

“Chris Kyle narra su historia con el mismo valor y agallas que demostró en la vida y en el campo de batalla. FRANCOTIRADOR es una lectura cautivante”, comentó Eatwood cuando leyó por primera vez el libro, el cual comparte la extraordinaria carrera de una década de Kyle, incluyendo sus múltiples giras de combate en Irak (Operación Libertad Iraquí) y en otros lugares (1999-2009).
Es un fascinante relato en primera persona de cómo pasó de ser un vaquero de rodeo de Texas a tirador experto y temido asesino. Considerado el francotirador “más mortífero” del Ejército Estadounidense, el fallecido autor ofrece una impactante vista de la guerra moderna y una de las más profundas miradas hacia el secreto mundo de las Operaciones Especiales de EU.

A lo largo de 400 páginas, Chris cuenta cómo su puntería lo convirtió en ‘El Diablo’ para los insurgentes iraquíes, que llegaron a poner precio a su cabeza, pero también reconoce que en sus inicios no tenía la certeza de si sería capaz de matar a una persona.

“Antes de embarcar hacia mi primer destino me preguntaba constantemente si podría matar a una persona, pero en el campo de batalla no hay sitio para el gris, todo es blanco o negro. Sólo tenía que fijar el objetivo y acabar con él (enemigo) antes de que matara a alguno de los míos. Ese era mi trabajo y no me arrepiento. Sólo me lamento por todos los amigos a los que no pude salvar”, relata en su autobiografía.

Kyle, quien nunca defendió las soluciones armadas a los conflictos pues está convencido de que ahí pasó los peores momentos de su vida, consiguió el mejor disparo en la historia del Ejército estadounidense: abatió a un terrorista a una distancia de 1,5 kilómetros.  

Fue en el año 2008 y estaba consciente de que sólo tenía una oportunidad de alcanzar su objetivo y que era altamente improbable que lo consiguiera. Sin embargo, armó su fusil, apuntó y apretó el gatillo. El terrorista iraquí se desplomó muerto y aquel disparo sirvió para salvar la vida de decenas de soldados y le hizo famoso. El está convencido que “Dios guió esa bala para que le alcanzase”.

Condecorado con dos estrellas de plata y cinco de bronce al valor, Chris fue animado por otros compañeros Navy Seals (que habían contado ya su historia) y decidió publicar un libro cuya salida, bajo el sello HarperCollins, fue todo un éxito.

Uno de los momentos más impactantes que Kyle relata en su libro (de venta en México con una nueva edición titulada “Francotirador”), es cuando se encontró con un objetivo que no esperaba: una mujer con un niño en brazos y una granada en una mano, dispuesta a lanzarla contra una patrulla de soldados de EE UU.


“Primero dudé, pero era mi deber disparar y no me arrepiento”, señaló al respecto.

Desde muy pequeño, Chris Kyle se sintió atraído por la armas y en 1999, en un segundo intento, consiguió ingresar en la Marina de los Estados Unidos para formarse como SEAL (la principal fuerza de operaciones especiales del país). En el mismo año, Kyle es destinado a Ramadi, Anwar y Bagdag para combatir en la Guerra de Irak, donde viviría momentos aterradores.

El temor que generaba entre los insurgentes iraquíes era tal, que lo bautizaron como ‘El Diablo’ y pusieron precio a su cabeza: 80 mil dólares. Sus compañeros, en cambio, no dudaron en bautizarlo como ‘La Leyenda’, que para Kyle fue el mejor reconocimiento que pudo haber recibido a su labor, pues para él ser francotirador iba más allá de ser un simple verdugo.

“Me gustaba pensar que era mucho más parecido al de un agente secreto. Llegamos al campo de batalla antes que nadie y ofrecemos información en tiempo real sobre lo que está sucediendo, que sirve para salvar las vidas de nuestros soldados”, explica en su libro.

Chris Kyle dejó el Ejército en 2009, después de seis años destinado en Irak, y creó Craft International, una consultora militar a través de la cual se dedicó a transmitir lo que aprendió en las calles de Bagdad, Fallujah y Ramadi a militares, soldados de fortuna y trabajadores de empresas de seguridad privada.

El 2 de febrero del 2013 Kyle fue asesinado junto a su amigo Chad Littlefield en un campo de tiro en Texas, pero su nombre ha pasado a la historia comoel francotirador más letal de la historia militar de los Estados Unidos”. Le sobreviven su esposa y sus dos hijos.