jueves, 5 de marzo de 2015

LIBROS CLÁSICOS DE BOLS!LLO: "LA PIEDRA LUNAR" Y "QUE NO MUERA LA ASPIDISTRA"‏


“LA PIEDRA LUNAR” DE WILKIE COLLINS


**La piedra lunar está considerada la primera novela de misterio europea y el sargento Cuff, el primer detective británico.
**El libro ha tenido admiradores y seguidores como Henry James, T. S. Elliot y Jorge Luis Borges.
**“Probablemente la mejor historia detectivesca que se haya escrito jamás” Dorothy L. Sayers.

La piedra lunar, valiosa joya robada de un santuario hindú en 1799 y de la que se cuentan toda clase  de leyendas maléficas como la leyenda del dios lunar que impregnó con su aliento este diamante y advirtió que una catástrofe caería sobre quien osara tocarla. Décadas más tarde llega a los manos de Raquel Verinder, heredera de un lord inglés, como regalo de cumpleaños, pero después de la cena de celebración con varios invitados la joya desaparece. 

El sargento Cuff, El primer detective de la novela del misterio británico, es el encargado de la investigación y deberá descubrir la verdad a través de las diferentes versiones de los hechos que ofrece cada uno de los personajes implicados.

Wilkie Collins es un autor fundamental de la literatura victoriana. Fue gran amigo de Charles Dickens, con quien escribió varios relatos y folletines. Sus novelas La dama de blando y La piedra lunar ocupan un lugar destacado en la historia narrativa inglesa. 



“QUE NO MUERA LA ASPIDISTRA”  DE GEORGE ORWELL


***Ante una ácida sátira social ambientada en el Londres de la década de 1930, cuando la mayoría de los burgueses adornaban su hogar con una aspidistra, símbolo de una existencia desahogada.

***Una mirada lúcida y crítica al difícil dilema de conciliar ideales y necesidades, al precario equilibrio entre lo práctico y lo utópico, con la estrecha línea que separa las delicias de la bohemia y las desventuras de la pobreza.


Gordon Comstock es un poeta frustrado dispuesto a llevar sus ideales hasta las últimas consecuencias. Abandona un lucrativo trabajo como publicista para tomar un humilde puesto en una destartalada librería de Londres que apenas le da para comer. Eso sí, le permite ser fiel a sus principios.

Su firme determinación es alejarse de la seguridad simbolizada por la flor de la aspidistra, presente en todas las ventanas de los hogares de clase media británicos y emblema de una existencia desahogada. Gordon prefiere pasar las noches temblando de frío en su habitación alquilada mientras intenta escribir, ensimismado en su sueño de noble pobreza. Pero la excusión y la marginación acabarán por darle una importante lección de vida: “Los principios están muy bien, siempre que no haya que ponerlos en práctica”

George Orwell, poseyó una de las voces más lúcidas y ricas en matices del siglo XX: estudiante de Eton, policía imperial británico en Birmania, lavaplatos en París, librero en Londres, miliciano del POUM, corresponsal de la BBC, editor literario y columnista. Vertió toda su experiencia en crónicas, ensayos y novelas d lectura imprescindible.