martes, 13 de septiembre de 2016

LA NOSTALGIA DE LAS PEQUEÑAS COSAS SE PRESENTA EN EL FORO A POCO NO


-Obra seleccionada para el Circuito Internacional de la Joven Dramaturgia, la propuesta tendrá temporada los sábados y domingos del 3 septiembre al 2 de octubre en el Foro A Poco No.

-Con una estructura similar a una especie de realismo mágico, la puesta en escena habla sobre la pérdida del amor.



Un muelle puede ser el lugar ideal para hablar de objetos perdidos, en el que observemos detenidamente el vaivén del mar que se asemeja a nuestros recuerdos; es un lugar donde el olvido y la pérdida se vuelven arte; en ese movimiento, la melancolía inunda nuestra mente con pasajes dolorosos, pero al final, en el puerto del abandono puede que encontremos alguna pista o solución para transformarnos nuevamente. En este vaivén de emociones y pensamientos llega La nostalgia de las pequeñas cosas, del 3 de septiembre hasta el 2 de octubre, al Foro A Poco No del Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México

La obra —ganadora del Circuito de Jóvenes Directores y Dramaturgos— es escrita y dirigida por Ángel Luna, producida por Sandra Narváez, y nos habla de varios personajes: Mario, quien recibe una carta de su ex obligándolo a ir al Caribe y en el camino pierde la memoria; La mujer sin nombre que busca perderse para ser encontrada, Globo espera a su padre todos los días hasta que decide ir a buscarlo y Glänzend, quien los lleva al lugar de las cosas perdidas, en el cual cada uno encontrará lo que extravió y descubrir la historia que los une.

El montaje entrelaza tres historias de manera audaz con un final sorpresivo y emotivo. Está planteado en  tres planos distintos: el primero sobre el mundo de lo real, lo cotidiano; el segundo es el desdoblamiento, en el que cada personaje a manera de coro se divide en cuatro voces para dialogar entre ellos o con el público de su conflicto interno, al divagar para encontrar respuestas, y, por último, el mundo mágico, en el cual una extraña barca nos transportará de manera onírica a una isla.

La escenografía de la puesta se basa en un dispositivo escénico de cuatro bancas inspiradas en la idea de un muelle que permiten, a manera de legos, la creación de distintos espacios y convenciones para lograr que el trabajo recaiga sobre el actor y su voz.

Parte esencial de la obra es la música original de Ángel Luna, misma que toma importancia a lo largo de 60 minutos. Es interpretada en vivo por los actores con un ukulele, además de unas cajas que utilizan para similitud al sonido del mar. La iluminación, a cargo de Roberto Paredes, juega un papel importante para dar peso a cada línea actoral y momento, cuando es la voz del actor, personajes y sus desdoblamientos de los cuatro actores en un mismo personaje.

Respecto al origen de la obra, el director comentó que este proyecto inició en el 2013 después de una reunión con un amigo, luego descubrió que quería hablar de cómo la vida se detiene cuando se pierde a un amor. “Desde entonces a la fecha la obra se ha escrito y reescrito muchas veces, siendo esta la versión que más nos gustó. A finales del año pasado me planteé montarla y coincidí con mi amiga Sandra que tenía ganas de regresar a producir. Reunimos un equipo creativo, recibimos el apoyo de amigos. Llevamos varios meses gestionando y preparando esta obra que verá la luz en septiembre”, afirma el joven director.

La compañía encargada de dar vida a la historia es Vanguardia Teatro. El elenco lo conforma Andrés Torres Orozco (Glänzend), Xochitl Galindres (Globo), Florencia Ríos (la mujer sin nombre) y Aldo Barhego (Mario).

“Nuestra forma de trabajo es plantear espacios sencillos, minimalistas, que el trabajo siempre recaiga sobre el actor y buscar que la música tome un lugar importante en cada puesta. Vanguardia en la fuerza armada es el cuerpo principal, el que va hasta delante, en la compañía pretendemos que nuestras ideas formen ese cuerpo a través de nuestras puestas en escena. El objetivo es hacer obras que nos conmuevan y compartirlas con el público”, concluyó Ángel Luna.

 La nostalgia de la pequeñas cosas habla sobre la pérdida del amor; la amnesia de un personaje; la fragmentación emocional de una mujer; sobre alguien que quiere entender porqué causan dolor las pérdidas; sobre la paternidad, la pérdida de un padre o un hijo, pero sobre todo de confrontar el amor que se perdió y los personajes se aferran a no soltar.

Las localidades se adquieren en la taquilla del Foro y tienen un costo de $150, entrada general. 50% de descuento limitado a estudiantes de nivel básico, maestros, personas con discapacidad trabajadores de gobierno e INAPAM con credencial vigente.

La nostalgia de las pequeñas cosas se presentará del 3 de septiembre al 2 de octubre, los sábados y domingos, a las 13:00 horas, en el Foro A Poco No (República de Cuba 49, colonia Centro Histórico, cerca del Metro Allende).

Boletos en Taquilla. Localidades: 150 pesos, entrada general. 50% de descuento a estudiantes, maestros, trabajadores de gobierno e INAPAM.